Morelia, la Rosa de los Vientos michoacana

no images were found


Ciudad señorial donde las haya, Morelia hace gala de un centro histórico catalogado como Patrimonio de la Humanidad en 1991. Su evidente riqueza monumental, fruto de la época del virreinato, se complementa con otros potentes reclamos turísticos: una variada gastronomía regional, una importante tradición artesanal con su particular mezcla de estilos indígena y español, una oferta hotelera al gusto del viajero moderno, y una programación cultural bien manejada en la que sobresale el Festival Internacional de Cine de Morelia.
Edificios coloniales, templos barrocos, plazas, jardines y parques conforman el cogollo histórico de Morelia, con un característico entramado urbano ordenado al estilo de las ciudades españolas del siglo XVI que se conserva prácticamente intacto.
Adentrase en sus calles supone, en cierto modo, revivir la historia de esta ciudad, considerada como la cuna del movimiento de independencia de México. No en vano en Morelia se produjo la célebre Conjura de Valladolid –nombre que los españoles le dieron a la ciudad- durante la cual se planeó la Independencia, y aquí nació José María Morelos y Pavón en 1765. En la esquina de las calles Morelos y Aldama, se encuentra su casa natal, que ahora exhibe documentos y objetos pertenecientes al héroe independentista.
La capital michoacana -parte integral de la Ruta de Don Vasco– es el destino sin playa más visitado de toda la República, de ahí la calidad de su infraestructura dirigida al turismo: alojamientos y restaurantes para todos los gustos y bolsillos que, en determinadas fechas -como por ejemplo durante el festival de cine-, consiguen colgar el cartel de completo.
Un fin de semana se queda corto para conocer sus puntos de interés turístico, aunque sí da para ver lo más importante. Todo ello queda reunido en el centro histórico, lo que facilita el trayecto a pie de un lugar a otro. El acervo arquitectónico de la época colonial es digno de reseñar y aglutina edificios de los siglos XVI, XVII y XVIII como el Palacio de Justicia, con su patio barroco en forma octagonal; la antigua Alhóndiga (1774), también de estilo barroco; el Palacio Clavijero, de mediados del siglo XVII; el Conservatorio de Música de las Rosas, sede del Coro de los Niños Cantores de Morelia; o el Palacio de Gobierno, que alberga murales del artista michoacano Alfredo Zalce.
Aunque el protagonismo absoluto se lo lleva la catedral, construida entre 1660 y 1744. La belleza de su fachada barroca en cantera rosa queda resaltada por la iluminación nocturna de los sábados y días festivos.
Inesperada resulta la visión del acueducto de Morelia -con nada menos que 253 arcos-, levantado en el XVIII para llevar agua a las fuentes de la ciudad.

Ana Rízquez

suenaMéxico recomienda
Llegar: En automóvil, por la autopista de cuota N° 54, a unas cuatro horas de Ciudad de México o Guadalajara. El aeropuerto internacional General Francisco J. Mujica se encuentra a unos 27 kms de Morelia.
Dormir: Ambientación de época y servicio exquisito en el hotel Los Juaninos, en pleno centro y con vistas en primera línea de la catedral desde el restaurante de la azotea.
Comer: Platillos típicos como los uchepos (tamal dulce), las corundas (tamal triangular a cuya masa de maíz se le agrega queso, verduras y tequesquite –sal mineral natural usada por los aztecas-, la sopa tarasca -a base de frijoles, tortillas de maíz y carne-, o el aporreadillo ranchero -huevos revueltos con carnitas y salsa de cilantro o chile-.
Comprar: Merece la pena darse un paseo por el mercado de dulces y artesanías de Morelia que ocupa una parte de lo que antaño fue un colegio de jesuitas. En él se pueden encontrar dulces regionales como ates, jamoncillos, rompope, glaseadas, frutas cubiertas, morelianas y charamuscas, así como artesanías elaboradas por comunidades indígenas michoacanas a partir del barro de Capula, la madera de Pátzcuaro, la piel de Quiroga y el cobre de Santa Clara.
Tomar: Tranquilo y bohemio, el Rincón de los Sentidos adereza las veladas con exposiciones de pintura, recitales de trova en vivo y otras actividades culturales. En pleno centro histórico (av. Madero Pte. No. 485).
La experiencia: Hacer coincidir la visita a Morelia con el Festival Internacional de Cine que este año se celebra del 3 al 11 de octubre. Durante los días que dura este festival visitan la ciudad directores, productores y artistas mexicanos e internacionales.
La foto: Foto nocturna de la catedral. Cada sábado y día festivo a las 20.45 horas se organiza un espectáculo de luz, música y fuegos artificiales que va iluminando por partes y en distintos colores la fachada de la catedral.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=yD1pa9mhPVk[/youtube]

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *